Por qué la regla 3-2-1-1-0 de Veeam es vital hoy
Durante años, la regla 3-2-1 fue el pilar de la ciberseguridad por su simplicidad y eficacia: 3 copias de datos, en 2 medios diferentes y 1 fuera de sitio. Pero en un ecosistema donde el ransomware ya no solo cifra tus archivos, sino que busca destruir tus respaldos, lo «seguro» ha tenido que evolucionar.
Veeam ha dado un paso al frente impulsando la nueva regla 3-2-1-1-0, añadiendo dos capas críticas que marcan la diferencia entre el desastre y la continuidad del negocio.
- El escudo de la Inmutabilidad (El «1» adicional)
Los ataques modernos son quirúrgicos: primero localizan tus backups para que no tengas escapatoria. Aquí entra la tecnología WORM (Write Once, Read Many). Al crear una copia inmutable, los datos quedan bloqueados bajo llave digital. Durante el tiempo definido, nadie —ni siquiera un administrador con credenciales robadas— puede borrarlos o alterarlos. Es, literalmente, un seguro de vida contra el secuestro de datos. - Cero margen de error (El «0» final)
El mayor miedo de un responsable de IT es intentar restaurar un backup y descubrir que está corrupto. Ya no basta con que el software diga «Tarea completada». El «0» representa la certeza total. Mediante procesos automatizados, el sistema levanta el backup en un entorno aislado y verifica que el sistema operativo y las aplicaciones funcionen correctamente. Si no arranca, no cuenta como backup válido.
La nueva anatomía de un Backup
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3: Copias de datos (Original + 2 respaldos).
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2: Medios de almacenamiento distintos (Disco, nube, cinta).
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1: Copia fuera de la oficina (Off-site).
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1: Copia inmutable o «air-gapped» (Protección contra ransomware).
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0: Cero errores tras verificación (Garantía de recuperación total).